Desde el siglo XV, la geografía del Caribe acumula las huellas de combates, tanto entre armadas, lo mismo que, con piratas y corsarios. Inmortalizando nombres como los de Bartholomew “Black Bart” Roberts, Francis Drake, Henry Morgan, y el de, Edward “Barbanegra” Teach. Este último, uno de mis personajes favoritos dentro de la historia de la piratería. Quien murió decapitado en “Outer Banks” Ocracoke-Carolina del Norte, producto de un ataque organizado desde Virginia.
Por ello, sigo considerando necesario conocer la distinción que significa tener patente de corso, su historia y sus implicancias, para hacer una apropiada evaluación de lo que viene ocurriendo, porque la “patente de corso”, es el permiso que se otorga permitiendo obtener beneficio, delinquir e incluso matar, con tal de perjudicar al enemigo, mientras que piratas son aquellos que, roban, saquean y atacan por fines económicos, sin excluir, también la locura.
Persecución desde Aguas de Bucaneros [1]
Lidiar con piratas y corsarios parece algo anacrónico en el siglo XXI. Sin embargo, las últimas dos semanas se ha perseguido a buques, con y sin bandera, que pretendiendo transportar especias (petróleo), querían atesorar su venta por debajo del valor. Finalmente fueron aprehendidos mientras se lanzaban cañonazos desde “navíos” corsarios [2] sin importar el lenguaje ni el calibre pretendiendo dañar a unos y otros, pretendiendo instalar un discurso que inspire temor a unos y esperanza a otros, para llevar de las narices a la región.
Ilustro esta nota con la imagen digital del video publicado por la secretaria Christy Noem a través de su cuenta en X mediante la cual informó de los resultados de la persecución. Pero el bloqueo ¿Fue presión militar sobre los países americanos o sobre los intereses extranjeros en el continente? Si bien la doctrina es de Monroe, ¿es el corolario de Trump el que captura piratas e identifica corsarios?
Sobre la captura de los tanqueros fantasmas dedicados a la piratería día a día se ira conociendo más, no solo la ruta que hicieron, lo mismo que la naturaleza y volumen de su carga, incluso si fueron reales, los “recursos navales” y el submarino que dicen los rusos habrían enviado. Pero los hechos irrefutables son que: Los especialistas en dar batalla con piratas, los guardacostas [3] persiguieron, acosaron y participaron de la captura de los buques, además, que los tienen en su control. Hasta allí sobre lo ocurrido en la mar.
Pero me quiero referir a lo que hicieron los corsarios. El calificativo de “corsario” mediático, se lo hacen merecedores quienes establecen narrativas, cuentos y discursos. Sobre todo, aquellos “corsarios” que narran audiovisualmente hechos sin que ocurran, financiados con dinero de impuestos de gobiernos que es la prueba de la patente de corso otorgada. Porque si los financiaran sus audiencias me taparían la boca. Pero no es así.
Estos medios estatales de gobiernos, quienes siguieron e intervinieron durante la operación minuto a minuto mediante la moda de presentar “conversación” haciendo opinar a “predicadores” universitarios interesados para poder maquillar sus propios intereses, son los que amparan decires, con el permiso que otorga la libertad de expresión para: urdir, confundir, zurcir, ocultar, incluso mentir. Porque la historia y la geografía nos dicen que lo ocurrido en las aguas del Caribe y del estrecho de Malaca fueron sus predilectas, registrando la mayor participación de corsarios [4].
La revisión del horizonte permite identificar que los corsarios mediáticos de hoy se encuentran tanto, en el paraguas cultural del inglés, como del francés y del alemán, incluso del portugués, siendo sus decires en castellano, los que utilizaré como base para su identificación. Se les reconoce fácilmente por el “coro” que hacen con lo que dicen y no dicen, más que por la señal desde donde transmiten.
Abusan del predicador universitario al cual, si no se ajusta a sus deseos, lo cambian sin el menor escrúpulo. Gustan de la guerra de narrativas, porque ensalzan el morbo en las audiencias, aprovechando de su propaganda mercenaria. En el fondo, están desesperados porque no se reduzcan los presupuestos públicos (por aumento del gasto en defensa) porque tendrían menos para comer.
Lo cierto es que, la decisión política de los Estados Unidos de luchar contra los carteles de la droga ya fue tomada materializándose con acción militar desde buques, aviones y hombres desplegados, más poderos, que todos aquellos reunidos durante la crisis de los misiles en octubre de 1962.
Termino diciendo que dudo que se muevan durante todo el 2026, por los acontecimientos que se vienen: el 250 aniversario de la independencia y el mundial; y porque, el número de aviones de combate y fuerza naval es superior a todos los países combinados [5] poniendo, presión a cualquier “mosca” ilegal que se mueva en el continente, incluso los días que están de franco, porque podrían hacer travesuras, sin que algún congreso declare algo [6] sobre los corsarios. Volverán a insinuar que los rusos o los chinos serán los que movilicen sus huestes para apoyar a piratas y contrabandistas. Pregúntenles ¿cuánto combustible quemarán y comida gastarán para apoyar esos cuentos? Ya están avisados.
#ChristiNoem #LuisZolla #GuardaCostas

