El “Clan Bang de Fujian”, conocido como “Bang de Fujian” o simplemente “Fujian Bang”, es una organización criminal transnacional originaria de la provincia de Fujian, en el sureste de China. No es un “clan” en el sentido tradicional, sino un grupo mafioso estructurado (donde “bang” significa “pandilla”) compuesto principalmente por inmigrantes fujianeses que se ha expandido globalmente, incluyendo Latinoamérica. Surgió en las décadas de 1980-1990, aprovechando redes de migración y diáspora china, y se asocia con tríadas chinas más amplias, como las “snakeheads” (cabezas de serpiente), especializadas en contrabando humano.
La Tríada recluta luego de una selección por recomendación -de un garante de rango delictivo- al recomendado que es trasladado a otras naciones, donde su organización criminal es más fuerte y se expande. Se recibe, adapta a costumbres y lengua y se les muestra donde van a vivir, primero en la comunidad de inmigrantes controlados y luego en familia. La Tríada los instala de acuerdo a sus intereses y las capacidades y talentos de los reclutados, ya sea en talleres de confecciones, restaurantes, bares, almacenes, supermercados y toda la cadena de prostitución (hostales, casinos, servicios de acompañamiento y de seguridad).
Con el tiempo y el ahorro generado, más la ayuda financiera de la Tríada pueden iniciar su propio negocio si es que reciben la aprobación y pactan una retribución recibiendo a trabajadores que siguen el mismo proceso de asistencia individual, mimetización con el medio, adaptación, pruebas de lealtad, cumplimiento de encargos, financiamiento, etc.
Actividades principales del Bang de Fujian
Este grupo en particular se involucra en una variedad de delitos, a menudo operando de manera descentralizada y aprovechando comunidades chinas locales para mantener un perfil bajo. Sus crímenes incluyen:
Tráfico de drogas: Especialmente cultivo y distribución de marihuana en plantaciones indoor de alta tecnología. Han exportado modelos de producción a gran escala desde Europa a Latinoamérica. También lavan dinero para carteles latinoamericanos, facilitando el comercio de fentanilo y otras sustancias entre China y las Américas.
Contrabando humano y trata: Históricamente, han facilitado la migración ilegal de chinos a través de rutas transpacíficas, cobrando altas tarifas y explotando a los migrantes, de acuerdo a su procedencia social, clan de recomendación o antecedentes delictivos.
Extorsión y violencia: Someten a comerciantes chinos en diásporas, exigiendo “protección” y recurriendo a la violencia si no pagan. Esto ha sido reportado en varios países, pero se ha normalizado no intervenir.
Lavado de dinero y economía ilegal: Usan “dinero volador” (flying money), sistema informal de transferencias para blanquear fondos de narcotráfico. Colaboran con carteles mexicanos y otros grupos delictivos en cada nación donde operan.
Tráfico de vida silvestre, pesca ilegal y minería: Adquieren recursos naturales, como el tráfico de aletas de tiburón, totoaba o madera, a menudo en puertos controlados por empresas chinas. Flotas pesqueras chinas han sido vinculadas a prácticas depredadoras en costas latinoamericanas, sin ser sancionadas.
Operan con frentes legales de todo tamaño y magnitud, colaborando con autoridades locales para no sembrar sospechas y ganar adhesiones anticipadas al pago de favores.
Presencia en Latinoamérica
El Fujian Bang ha expandido su influencia en la región sudamericana del Pacífico aprovechando el crecimiento de comunidades chinas y el comercio con China. No dominan a los carteles locales, pero colaboran fuertemente con ellos y explotan las debilidades institucionales para afianzarse y expandirse.
Esta mafia representa un riesgo creciente para la seguridad en Latinoamérica, ya que debilita a las instituciones, degrada el medio ambiente y alimenta un acreciente migración ilegal. No son tan visibles como los carteles locales, pero su expansión se debe al aumento del comercio China-LatAm y la debilidad en controles migratorios.
Aunque esta organización es originaria de Fujian, China, y es más notoria en países como Chile, Argentina y EE.UU., su presencia en Perú parece ser más indirecta o entrelazada con redes criminales chinas más amplias. No hay reportes masivos de operaciones exclusivas del Bang en Perú como sí se registran en Chile (donde han sido desmantelados cultivos de marihuana indoor), pero hay vínculos a través de colaboraciones transfronterizas por el Fujian Band, como explotación de comunidades chinas y actividades como el lavado de dinero, tráfico humano y extracción ilegal de recursos.
Perú alberga una de las comunidades chinas más grandes de Latinoamérica (alrededor de 1.3 millones de descendientes), lo que facilita su infiltración.
Presencia y Estructura en Perú
Comunidades como base: El Bang y grupos similares operan en barrios chinos de Lima (como el Barrio Chino en el Cercado de Lima), San Borja, Callao y otras ciudades con diáspora fujianesa. Usan negocios legítimos que sirven de fachada (restaurantes, saunas, hoteles, importadoras) como frentes para extorsión y lavado. Perú es un hub por su puerto de Chancay (operado por la china COSCO Shipping), que constituye un enclave no controlado por las autoridades 8en la forma y exigencia que se debería de hacer).
Redes asociadas: Una red clave es “SA8”, basada en Perú pero con operaciones en Sudamérica. Incluye chinos y sudamericanos, y se vincula a fugitivos fujianeses. Lavaban hasta US$1 millón al día en 2020 usando “flying money” (transferencias informales) y criptomonedas. Tienen lazos con diplomáticos chinos corruptos en Perú para tráfico de vida silvestre y pasaportes falsos.
Colaboraciones transfronterizas: Miembros del Bang en Chile han viajado a Perú para establecer cadenas de suministro de drogas sintéticas (como precursores para metanfetaminas). Esto conecta con carteles locales en rutas Perú-Chile.
Como pueden apreciar, esto es solo un recuento parcial de lo que hemos ido detectado en redes, informes de inteligencia y publicaciones en diversos medios, así como fruto de nuestras investigaciones.
