De acuerdo a la evolución de las encuestas publicadas hasta la fecha, el panorama electoral prácticamente se encuentra decidido y solamente variarían las cifras, pero en márgenes pequeños, salvo que ocurran mayores errores de los punteros, sobre todo de López Aliaga, quien no deja de sorprender por sus constantes variaciones y las expresiones agresivas -ofensivas- que emplea de forma frecuente y repetida no sólo contra sus adversarios, sino contra las instituciones del país que si bien pueden ser sujeto de críticas, no pueden llevar a decirles que se dedican a “estupideces”, porque de lo contrario y en el mismo sentido, los partidos políticos son la fuente de las estupideces que hacen retroceder al Perú todos los días (gracias a sus “líderes” y representantes).
Los escenarios electorales se veían complejos, pero ya se disipan las nubes de las especulaciones, a pesar de que todavía subsiste una esperanza de manipulación, tratando de inventar “outsiders” o “subidas repentinas” que en realidad son intentos de ayuda a candidatos relacionados con el interés de determinados grupos de presión que aspiran a llegar al poder o mantenerse en el mismo. De allí que las movidas de cifras son de escándalo cuando se pone a George Forsyth o Roberto Sánchez como “subiendo” o para mayor evidencia, el arranque extrañísimo que tuvo el hermano del corrupto y encarcelado genocida Vizcarra, que lo colocaban con cifras o porcentajes que no fueron ciertos (y además, eran insostenibles). Por eso, los ciudadanos desconfían de las encuestas, porque se han convertido en casas de maquillaje y tentativa de influencia (fracasada felizmente).
Más allá de la primera vuelta, lo cierto es que pueden pasar Keiko Fujimori, Rafael López Aliaga o César Acuña como primeras opciones y quizás podría estar en esa posibilidad López Chau, mientras los demás jugarán cartas de alto riesgo donde deberán definir en base a los resultados de la primera vuelta: ¿apoyamos o callamos?
Allí está el detalle y el sentido de no seguir agrediéndose en estas últimas semanas los candidatos que lideran los primeros lugares porque ellos (los cinco o seis que logren pasar la valla) tendrán que negociar una posición en el Congreso (senadores y Diputados) a fin de darle sostenibilidad al siguiente gobierno.
¿Habrán pensado en ello los candidatos?
