Los comunistas se han puesto estos años muchos nuevos nombres para adornarse como santos y ángeles en nuestro país, siendo los verdaderos demonios de la perversidad y los agitadores del resentimiento que buscan agrandar, para obtener más beneficios políticos y de dominio sobre la ciudadanía. No les importa fomentar que los peruanos se dividan más, se peleen más y se resientan unos a otros. Lo que quieren es un país peleado cada día que pasa, una sociedad enferma de venganza y reacciones violentas. Y todo eso, produce indiferencia si es que quieres alejarte de tan desagradable ambiente.
No quieren un país con mayores oportunidades y mayor Libertad, sino una sociedad a lo Cuba, a lo Venezuela y Nicaragua, donde el odio guía al nuevo poder de los extremistas que se adoctrinan en el marxismo y las demás variantes, interpretaciones, modas y discursos que cada temporada van publicitando como “innovaciones” pero son más de lo mismo: comunismo, socialismo, progresismo y muchos nombres de adorno (como señalamos al inicio) que por más que los recubran, son sinónimo de odio y violencia, eso es inobjetable.
Con una oferta electoral que se presenta con más impuestos, violencia contra emprendedores, expropiaciones, inflación desbordante, uso de las reservas internacionales (el ahorro del país), confiscaciones de propiedades, ataque constante a la iniciativa privada para expandir la ilegalidad en minería, pesquería, construcción civil y cuanta actividad económica pretenden desmoronar, preparan el camino para que la débil institucionalidad se derrumbe definitivamente y el descrédito a la legalidad obligue a generar una nueva Constitución como eje de una “nueva sociedad” que quieren imponer el ritmo dictatorial que los caracteriza. Es el mismo cuento e igual tránsito a lo ocurrido en Cuba, Venezuela y Nicaragua, pero muchos “no lo ven” aunque parezca increíble.
Los programas de gobierno de los grupos o partidos de la izquierda, que son más de veinte, llevan una carga de odio enorme. Estemos preparados para los meses que sobrevendrán a los resultados electorales porque, ya lo dice el editorial de Minuto Digital, como están desapareciendo, harán lo que sea para sobrevivir en el medio que más “resurgir” les da: el odio y la violencia.
