El Perú se puede consolidar hacia la Derecha estos días y eso ha puesto las alarmas revolucionarias en máximo estado de alerta porque si ello ocurre, como todo indica que así será, se les acaban privilegios, presupuestos y “favores” a las izquierdas y sus cómplices políticos, esa enredada masa de inconformes y vanidosos que están representados como los caviares, los progres, los ultras y extremistas, los oenegeros y por supuesto, los que se empecinan en usar el periodismo para destruir instituciones, credibilidad y patriotismo. Estos operadores están echando humo rojo anunciando el incendio del Perú si Keiko Fujimori o Rafael López Aliaga pasan a la segunda vuelta. Estos izquierdistas del odio ya están armando piquetes de protesta, ataque y bloqueos, “pechamientos” hacia los elegidos y sus partidarios ni bien se conozcan los resultados, porque “la Derecha no debe gobernar”.
No se trata de si hubo irregularidades, fraude o ilegalidades comprobadas, se trata de impedir que funcione la razón y resultado del Voto ciudadano, es decir, obstruir los cauces democráticos y para eso, las izquierdas del odio tienen maestría y doctorado en subversión, aniquilamiento y traición entre ellos mismos.
Es innegable que la posición de Keiko Fujimori y Rafael López Aliaga es consistente (a pesar de las encuestas y su manipulación dirigida a cambiar el escenario electoral, como opinamos siempre). Es innegable que el Perú no va a darle a las izquierdas más que el porcentaje que se merecen, quizás un 5-7% pero es innegable también que el país no va a tolerar más “digitación, maquillaje y manipulación”, más “dictadura encuesto-electoral” que durante décadas ha operado innoblemente contra el país produciendo los males que perduran y los gobiernos que han ido pasando como estela de esos males.
El Perú necesita este 12 de abril dar un Voto ciudadano; no necesitamos recibir órdenes indirectas para inclinar el Voto ciudadano hacia mercachifles, ladrones y mercantilistas. Tenemos que vencer al odio y derrotar la idea de los conspiradores contra el proceso electoral, que quieren inflar como sea y al precio que sea, a quienes sea, con tal que todo sea pelea y no convergencia democrática, defensa de la Libertad.
Es una obligación trabajar por la Unidad del Perú, entre demócratas, entre partidos que quieren ser instituciones para servir al país.
