Sí, en realidad hay un impacto real de las redes sociales, pero no es uniforme: el Perú sigue teniendo un mundo rural bastante diferenciado del urbano hiperconectado. Existen marcadas distancias culturales y educativas que marcan diferencias sustanciales. Es más, hay un conflicto de interpretaciones sociológicas y antropológicas entre las cuales no existen concordancias ya que se enfocan los fenómenos políticos de distinta manera. Tengamos en cuenta que el Perú es una mezcla de todo, en todo sentido, antes de dar una opinión como si fuera esa opinión el resultado de un análisis profundo, equilibrado y bien meditado.
El peso de las redes sociales en 2026
Según el Instituto de Estudios Peruanos (IEP) a inicios de abril, el 45% de los peruanos usó principalmente redes sociales para informarse sobre propuestas y actividades de candidatos (frente a solo 11% que prefirió TV, radio o prensa).
- Facebook lidera con 44% (más transversal por edad).
- TikTok (27%) y YouTube (16%) crecen fuerte entre jóvenes y audiencias audiovisuales.
Candidatos como Jorge Nieto (TikTok), Carlos Álvarez (humor viral) o incluso López Aliaga y Keiko invirtieron fuerte en contenido corto, lives y trends. Las redes generaron rápida movilidad en las encuestas de última hora, especialmente entre los jóvenes urbanos (Gen Z y Millennials, que son ~25% del padrón y más de 2.5 millones votantes primerizos). Especialistas en marketing político coinciden en que las redes ya no son “complemento”: estructuran narrativas, movilizan y pueden “hacer” o “deshacer” candidaturas personalistas en semanas.
Pero el mundo rural sigue funcionando distinto
Aquí viene el matiz importante. El conteo rápido Ipsos/Transparencia al 95.7% muestra una brecha clara urbano-rural que no se puede dejar de lado:
| Candidato | % Urbano | % Rural | Observación |
|---|---|---|---|
| Keiko Fujimori | 17.4% | 15.9% | Bastante equilibrada |
| Roberto Sánchez | 7.9% | 33.8% | Muy fuerte en rural |
| Rafael López Aliaga | 13.1% | 3% | Casi exclusivamente urbano |
| Jorge Nieto | 12.3% | 2.9% | Predominantemente urbano |
| Ricardo Belmont | 9.8% | 11.8% | Más equilibrado |
| Carlos Álvarez | 8.9% | 3.5% | Urbano-viral |
Perú es ~75-80% urbano según INEI, pero el voto rural sigue siendo decisivo en los márgenes estrechos y en el Congreso (distritos electorales). Las redes llegan cada vez más al campo vía celulares (WhatsApp y Facebook son reyes incluso en zonas con conexión limitada), pero el consumo es más pasivo, compartido en grupos familiares o comunales, y compite con la influencia de autoridades locales y medios también locales (el peso de la Radio).
Conclusión equilibrada
- En el Perú urbano y joven: Sí, las redes fueron muy impactantes. Definieron visibilidad, virales y hasta cierres de campaña innovadores (Roblox de Nieto).
- En el Perú rural y provinciano: Tienen efecto, pero limitado y mediado. Aún funciona más la “política offline”: cara a cara, radio AM, caciques locales y preocupaciones concretas (precio de comida, fertilizantes, caminos, seguridad básica, agua, friaje, sequías).
Por eso la fragmentación fue tan alta: las redes amplifican ruido y candidaturas efímeras en ciudades, mientras el voto rural tiende a ser más concentrado en pocas opciones (no confían fácilmente de las grandes campañas). Al final, una campaña que solo vive de redes (sin estructura territorial) suele quedarse corta, como se vio con varios protagonistas temporales que subieron y bajaron, y hasta desaparecieron (caso Vizcarra).
Está demostrado que las redes ayudan, influyen, pero si no se tiene un mensaje coherente, si se carece de una buena agenda de gobierno y rostros que la trasladen en lenguaje sencillo a los ciudadanos y sus familias, de nada sirve invertir millones, para no obtener votos seguros.

