Las izquierdas no son espacios de diálogo y encuentro, sino arrabales del odio y de discrepancias que se deben resolver a gritos y patadas, con heridos y si es posible, sembrando cadáveres. La historia del marxismo leninismo en el mundo, es de horror y sangre, de vendettas y venganzas irracionales. Fundados sobre el resentimiento y la violencia de unos contra otros, han establecido en el Perú su permanente globo de ensayo, donde han logrado instaurarse en el poder, de forma directa o indirecta, desde el final del gobierno del Presidente Fujimori, cuando se tenía un ambiente de desconcierto y ausencia de información sobre los hechos que sometían al país a largos momentos de incertidumbre, donde los medios de comunicación aprendían a apostar y manipular la verdad con fines innobles, como lo han venido haciendo por décadas. ¿Y quién ha denunciado a los medios? Nadie.
Hoy en día, la alianza perniciosa de los extremistas plantea reemplazar todo el sistema democrático. Eso implica oportunidades políticas radicales, pero también riesgos importantes para la Libertad, que se encuentra en serio estado de exposición y sumisión a lo que un “nuevo gobierno democrático” pueda decidir. Y sabemos lo que es “nuevo” en el lenguaje marxista: “lo que impone el partido y sus cuadros, sobre el conjunto de la sociedad”.
Veamos someramente lo que nos dicen los de la alianza ultraizquierdista:
Nueva Constitución: Convocatoria a una Asamblea Constituyente “de nuevo tipo” para redactar una nueva Carta Magna Popular que reemplace a la de 1993, a la que se le califica de tener un “origen espurio”. Se desconoce en todo nsentido, leyes y normas que vaya en contra de la decisión del nuevo gobierno, del nuevo Estado (socialista, popular, plurinacional) que convoque a la Asamblea Ciudadana del poder popular.
Soberanía sobre recursos: Eliminar los “Contratos Ley” (Art. 62) y los regímenes tributarios que, según el plan de gobierno socialista, favorecen a las grandes corporaciones en detrimento del Estado y del pueblo En este sentido se acabará la estabilidad jurídica para las inversiones privadas más importantes.
Reconocimiento plurinacional: El Perú se reconocerá formalmente como un Estado plurinacional, pluricultural y multiétnico, otorgando representación directa a las naciones originarias en el Parlamento. Esto quiere decir que hasta un tercio de las curules del Senado y la Cámara de Diputados se asignarán sin votación a entidades que el gobierno de ultraizquierda decida.
Recursos Estratégicos: Gestión directa por parte del Estado -el nuevo gobierno plurinacional- de sectores clave como gas, petróleo, agua, bosques, mares y puertos, nacionalizándose todos estos ejes clave con administración estatal donde participen en los directorios, organizaciones relacionadas con el poder popular (sindicatos p.ej.)
Impuesto a las Riquezas: Aplicación de un impuesto progresivo a las grandes fortunas personales y corporativas y a las sobre ganancias de sectores extractivos que aún no se encuentren estatizados. La relación de afectados dependerá de la evolución de la economía. En tiempos de “necesidad nacional” serán duplicados o triplicados.
Justicia Fiscal: Eliminar el 100% de las exoneraciones tributarias regresivas e incrementar la presión tributaria al 25% del PBI, exonerando a las economías informales durante cinco años.
Integración a grupos ideológicos internacionales: Adhesión del Perú a los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) y retorno a la UNASUR y la CELAC. Promover un Pacto Plurinacional Andino.
Reparto del espectro: Propone otorgar licencias de radio y televisión, previo cumplimiento de un acuerdo de disposición del medio por razones de interés nacional, de forma equitativa, entre tres sectores: privado, estatal y comunitario, este último con preferencia para su expansión y obtención de créditos.
Veedurías ciudadanas contra “bloqueos”: Creará organismos ciudadanos para vigilar los contenidos y alertar sobre “bloqueos informativos” que perjudiquen a la ciudadanía o fomenten la discriminación.
Retiro de bases extranjeras: El plan es tajante en que no se permitirá ninguna fuerza de ocupación y se retirarán las bases militares extranjeras del territorio peruano (alusión a los Estados Unidos y cero palabras sobre China).
Territorio de Paz: Propone acuerdos internacionales para declarar a toda América Latina como territorio libre de armas de destrucción masiva, de acuerdo a los lineamientos que proclama la ONU globalista.
Servicio Militar con formación: Busca llegar a 100,000 hombres y mujeres en el servicio militar voluntario, pero garantizando que terminen con estudios técnicos incluidos y sirvan de apoyo en brigadas rurales de poder que establezcan los organismos de gobierno popular.
Estas son algunas “propuestas” para destruir la precaria democracia que aún subsiste. Si no le podemos poner un freno mediante decisiones fuertes que defiendan nuestras libertades, el futuro no pasará de ser un sueño, para convertirse en una eterna pesadilla, como en Cuba, Nicaragua y Venezuela. ¿Eso quieres?

