Una militante fanática del convicto Vizcarra, que jugaba a recolectar firmas para el que nunca fue partido “Lo justo” y luego mutó hacia “Libertad popular” porque le hacía juego su candidato en las redes con un “like” y de repente, ante la inexistencia en las encuestas de su adorado “armani” cambió otra vez, pero ahora hacia Mesías Guevara del también enterrado con 0,4% partido “morado” y al mismo tiempo se ofrecía “por estos sí” con los activistas de López Chau y luego de las peleas de este con la Pérez Tello, “se camaleonizó” desesperadamente al final hacia Jorge Nieto y se convirtió en la viva imagen de esa mancha asquerosa de analistas y mofetas políticos virtuales, auto nombrados por cierto, que fracasaron otra vez, como en cada elección, como en cada muestra de odio y resentimiento en sus predicciones por no tener argumentos y no poseer respaldo donde escriben con los pies y piensan con la espalda. Así es el país hoy en las redes sociales, así es la fotografía del cada día antes de las elecciones, cuando los que tipean en sus “IPhone” son las o los progres o caviares de las zonas menos inclusivas del país.
Ahora, como hay tiempo antes de la segunda vuelta, se pelean entre sí para decir “no votes, por estos no” como si tuvieran detrás una militancia o respaldo activista considerable, pero no es así. Niegan a Keiko Fujimori porque la envidia no les da para más y niegan solamente a media lengua a Roberto Sánchez, lo sienten como suyo, como si el sombrero se los hubiera puesto el golpista Castillo, por quien votaron en la segunda vuelta pasada y luego lo abandonaron (porque no les dieron chamba en el Estado, otra vez, como siempre).
Así es el mundo progre y caviar estos días, odiando porque no les salió elegido ni uno solo de sus candidatos a senadores o diputados, todos ellos -y ellas- vecinos de su parque, amigos del colegio o la playa, colegas de la misma oenegé o ministerio. Están horrorizados por la Zaira Arias, por el hermano de Pedro Castillo, por la Dina puneña de Sánchez ¡qué asco amiga! (así se pronuncian postre de Mariaté en la mano).
¿Esa es la mmm… izquierda de café con galletas danesas? ¿Esas y esos son los por estos no, o sea, por los cholos de la extrema izquierda no? ¿Porqué no lo dicen, racistas de izquierda progre y caviar? Porque la hipocresía y la perversidad les gana la fiesta clasista.

