Le preguntan a más de dos mil ciudadanos “a quién identifica como líder de la izquierda en el Perú”, la respuesta fue “a nadie”. Al insistir y decirles “porqué a nadie” el 95% respondió “porque no tienen organización que se vea y esté presente”. Hubo más interrogantes, pero trataremos de estas dos por ahora, ya que son la esencia de todo un concepto que se deriva de nuestra observación: no existen partidos institucionalizados en las izquierdas y por eso, se presentan siempre con nombres cambiados, subdivididas, enfrentadas siendo muy pequeñas, dándose un espacio donde decenas de rostros fracasados quieren mantener su status de dueños de la marca política que van usando ante la ciudadanía. Unos que se llaman comunistas, pero no logran ni siquiera una alcaldía porque nadie los elige (a los comunistas cuando se presentan así) y por eso se ponen “fuerza social”, “juntos por el Perú” y más apodos en época electoral (hipocresía estratégica) y otros que se esconden en “colectivos” o “comités”, hasta en asociaciones que nadie reconoce como representativas de lo que sus letreros dicen que son. Un engaño que se reproduce constantemente y en eso se basa la aspiración electoral para ingresar al poder.
En estos días de singulares debates, vemos como la verdad se esconde y las mentiras se reproducen cuando los que hablan o escriben son los de las izquierdas, las del odio. Pero ante las pantallas de televisión, candidatos de esa izquierda negacionista de su origen marxista leninista, maoísta y sus derivaciones tan absurdas como ellos, han tomado el control de la mentira y la han hecho totalmente suya, la única propiedad privada inexpropiable por su propia convicción y es más, que ni piensen que se las vamos a quitar, porque es innecesario para quienes no abrazamos el odio como prédica, tener a la mentira como bandera.
Evidenciamos que la ausencia de líderes, carencia de dirigentes, soledad de ideas y propuestas, demuestra que la izquierda se presenta en cada elección únicamente para lanzar gritos y colocar panfletos, porque nada ofrecen a los ciudadanos, nada que pueda ser respuesta, proyecto, iniciativa, nada.
Amigos y no amigos: esta historia no termina el 7 de junio, recién va calentando motores, porque en octubre tenemos elecciones municipales y regionales y allí, hay que dar una pelea muy precisa, para evitar que nuestros gobiernos locales y regionales sigan siendo ollas de iras, suministro de presupuestos políticos. La tarea es tener a los mejores técnicos y profesionales, a los mejores vecinos y ciudadanos como alcaldes y regidores, esa es una misión de urgencia.
