Los periodistas militantes del odio, los activistas que se hacen llamar comunicadores, aquellos que en las redes sociales expulsan iras y lamentos para inyectar resentimiento y maldad, celebraban ayer el supuesto triunfo del extremista de la ultraizquierda Roberto Sánchez “por unas décimas” y exigían a Keiko Fujimori que reconozca el insostenible resultado que presentaban como palabra final. Ayer era una “nueva historia”, pero HOY es la real, la que se evidencia en cifras, resultados visibles: Keiko Fujimori recibe la diferencia a su favor con la llegada de las Actas del exterior y las que restaban de Lima principalmente y algunas de Loreto, además que las Actas que los de la ultraizquierda han impugnado, son aquellas donde Keiko Fujimori gana abrumadoramente y eso, fue uno de los objetivos de la alianza comunista + caviares limeños (Belmont, Forsyth, Vizcarra, López Chau y algo más)
La probabilidad de triunfo de Keiko Fujimori desarma la anticipada celebración de la ultraizquierda que tuvo un respaldo millonario de fuentes que deben ser investigadas en su procedencia y también contó con la presencia de algunos asesores provenientes de Chile, México y Colombia, con agendas muy precisas de estrategia final y directrices que tuvieron sus encontrones (Belmont y López Chau con los mexicanos; Rodríguez Cuadros con el grupo de chilenos y en forma desordenada “voceros colombianos” enviados por Petro, quien no quiere perder influencia en Perú y Bolivia, ahora que se va del poder en Colombia). Además, la criminalidad política en el sur, específicamente desde los operadores de Bolivia (masistas y ponchos rojos), activó un enorme trabajo político regional en Puno, Cuzco, Tacna, donde manejan redes del narcotráfico y contrabando.
A pesar de ese despliegue logístico y de muchísimo dinero vía lavado de activos, nuestras fuentes nos indican claramente que esa centralización no impactó en las zonas adyacentes al eje de influencia, a epicentro del mal como ellos, los ultraizquierdistas ansiaban. Lo mismo en Lima, en que cada movimiento era negativo hacia esa estrategia de movilización improductiva. Por eso los resultados los veíamos cercanos, pero fallando en la recta final, como está ocurriendo.
No se trata de cifras generales, sino de los márgenes de error y resultados. Hay un mandato en favor de Keiko como resultado de su extraordinaria campaña, donde tuvo varios frentes incluso “en la derechita cobarde”.
Con gran madurez frente a la campaña más antifujimorista de la historia reciente, asumió con entereza, valentía, sensatez y tenacidad el reto de sembrar la semilla de la esperanza que construye oportunidades y que se canta con alegría al decir “cada día más fuerte, cada día más cerca” con Keiko Fujimori, rumbo a la presidencia.

