Desconocer, aniquilar, evitar, arrasar, obstruir, eliminar, impedir, pónganle la palabra que consideren más útil y aun así será poco comparado con lo que las izquierdas del odio -no hay otro nombre para esas organizaciones criminales de la política- han anunciado con el doble discurso de siempre: “no se debe dar valor electoral a los votos de peruanos en el exterior” como primer disparo contra los Derechos Humanos fundamentales de miles, sino millones de compatriotas que no dejan de lado ¡jamás! su Peruanidad; y, “no vamos a desconocer ningún voto” como la frase hipócrita del doble juego ante los medios, pero en la realidad, ya presentaron una acción para lograr el desconocimiento de los votos ciudadanos emitidos en el exterior, constituyendo la mayor afrenta de la que se toma registro en la historia del Perú, intentando asesinar la Libertad individual y el derecho a elegir.
La izquierda es del odio, es izquierda perniciosa, cobarde, miserable, atentatoria de los Derechos Humanos que las ONG dejan pasar como “derecho político” de la máscara de los partidos comunistas que como su camarada el partido también comunista Sendero luminoso, nos hicieron ser testigos de decenas de miles de muertes y ahora, de cientos de miles de votos por asesinarse, en otra acción que revela lo que son los nuevos marxistas leninistas acomodados, los nuevos “puño en alto”, es decir, los que se obsesionan fanatizados en cambiar la Constitución para destruir la institucionalidad.
A las izquierdas no les interesa, no les importa un derecho humano fundamental como el voto ciudadano y por eso practican la dictadura y el fin de las libertades antes de lograr asumir una posición de poder, mediante el ejercicio de acciones de presión que siempre conllevan protestas sin sentido, bloqueos de carreteras, incendio de locales públicos y privados, intento de homicidio contra Policías y miembros de la Fuerzas Armadas a quienes les lanzan bombas molotov o disparos con armas denominadas “hechizas”, pero esas acciones, como en el intento de toma de aeropuertos no las consiguen, logran apresuradamente empujar a inocentes o curiosos a la muerte, como ahora quieren empujar a los medios inocentes o curiosos a darles cabida en sus “propuestas” de asesinar las libertades individuales, la democracia y el frágil Estado de Derecho que tenemos que rehabilitar.
El voto ciudadano NADIE, menos las izquierdas del odio, lo van a proscribir o eliminar, jamás.
Imagen referencial, captura de pantalla

