Es tan evidente el papel que desempeñan los congresistas de las izquierdas del odio, que el solo verlos en su día a día nos revela la deshonestidad política que en sus palabras y juramentos niegan la realidad. No se trata, como dice un desubicado periodista de programa venido a menos de “deshonestidad intelectual” porque no la poseen estos extremistas y criminales de partidos marxistas leninistas y maoístas -senderistas y martacos a mejor lectura y a mayor amplitud- que han llegado a las Cámaras de Diputados y Senadores a dinamitar los escombros de una frágil democracia que subsiste “tolerando” y se suicida “aceptando dialogar” con los que la quieren exterminar.
Es lo que ocurre y sucede otra vez, tontamente, ilusoriamente, en ese cuento eterno donde los peruanos creemos que existe la posibilidad de hacer “juntos, patriotas y traidores, un mejor país”. Vaya ingenuidad perpetua, vaya la negación de lo evidente: las izquierdas quieren exterminar instituciones, desacreditar organizaciones, desmotivar a los ciudadanos para que en un virus de “no me importa”, ellos, los comunistas, puedan ocupar todo el poder y someter nuestra existencia. ¿No se dan cuenta que todo se repite contra nosotros y nuestras familias?
Destruir, arrasar, liquidar, exterminar y refundar, esa es la clave de la izquierda y lo sabemos y permitimos. ¿Qué nos está pasando en el Perú que volvemos a pensar por muchos momentos que las izquierdas pueden tener, ser o poseer espacios democráticos de entendimiento y unidad nacional, cuando son todo lo contrario a los valores y principios de la Libertad? Nos han reventado durante décadas, han matado y robado más que cualquier guerra y desastre y seguimos, nosotros ¿contemplando un aire de bondad sobre la máscara de los criminales?
Se necesita proscribir al comunismo, encerrar a los marxistas, encadenarlos y cerrarles la voz de maldad que los hace disparar cada día balas de resentimiento, odio, ira y envidia ¿Qué esperamos? ¿Dónde hay un Diputado o un Senador dispuesto a ponerle la lápida a la izquierda del odio?
¿No nos damos cuenta que todo lo que es ilegal e irregular en el país se sostiene en cada rostro y discurso de una izquierda repulsiva, agresiva, violenta, extremista, aliada del crimen, narcotráfico, pesca negra, extracción ilegal de minerales, contrabando, trata de personas y el sanguinario sicariato?
¿Estamos siendo extorsionados por los medios, para volver a ser un país sin rumbo? No lo permitamos.

