No tengo que justificarme y decir “aunque no sea políticamente correcto” ¡NO! mi convicción personal, mis ideas son lo suficientemente sólidas para exigir que lo que atenta contra los valores y principios de la Democracia y la Libertad, sea proscrito, prohibido, separado, eliminado. No es posible que sigamos permitiendo que los que nos quieren matar (los herederos de SL y el MRTA), los que incentivan la violencia extremista y las extorsiones, estén bien sentados en la Cámara de Diputados y Cámara de Senadores -presidencias de comisiones incluido- y sean objetores de la formalización minera (por eso los extractores ilegales los financian) objetores de la agroindustria y por eso los fanáticos comunistas van de campo en campo tratando de ideologizar una demanda, para hacerla protesta con violencia y destrucción de infraestructura, cuando no ocasionando muertes. Es una secuencia, plan de “nueva guerra popular”, plan de “lucha armada de odio”.
En estas primeras semanas del gobierno de Fuerza Popular, la criminal alianza marxista (Juntos por el Perú y sus mastines y aliados un día, mudos al otro día) no han presentado ni una sola propuesta en beneficio del país, en cambio atacan cada iniciativa que signifique promoción de la inversión, generación de más empleo, garantías para el ahorro y la propiedad privada, respeto al orden y la seguridad. No “me parece”, los de las izquierdas del odio están en contra del Perú, en contra de nosotros, los peruanos y las peruanas, para decirlo con sus letras a cada sinvergüenza que pisa nuestra Bandera y enarbola un sucio trapo o un mantel de chifa, miserables zurdos de porquería.
Seguramente alguien va a decir ¿por qué eres así, porqué eres intolerante? Y yo responderé: “Tengo que ser una mujer reaccionaria con el comunismo, reaccionar a su infiltración en las escuelas y universidades, reaccionar a su maldad y odio a la Libertad y la Democracia, reaccionaria a esas expresiones de agresividad y violencia que hacen contra nuestras Fuerzas Armadas acusándolas de mentiras, soy reaccionaria para defender la Peruanidad, para que no se ensucien las virtudes y para ello y por ello, me declaro intolerante al comunismo, intolerante para que los asesinos de la Libertad no incendien nuestro amado Perú”. No es un discurso, es mi arenga y la voy a expresar cada semana, cada día, cada minuto que tenga al frente a uno de esos esbirros del comunismo.
¿No te gusta? No me leas. Yo estoy firme en mis palabras y en mi conducta, en mi amor al Perú.
