Es evidente que la inteligencia cubana ha sabido infiltrarse muy bien en el Hemisferio Occidental. En Europa, han sabido vender la imagen de una Cuba paradisíaca, a donde los españoles y los italianos les encanta ir a veranear, por sus playas blancas, sus mujeres frondosas, sus habanos y sus mojitos. Vuelven a sus países a hablar de lo bella que es la Cuba que vieron. Obvio, quién invita a su casa enseña lo mejor que tiene, ¿o no?
En América Latina, la inteligencia cubana ha sabido infiltrarse en cuanta área ha podido, diseminando hábilmente sus ideas comunistas o socialistas, que al final es lo mismo.
En Venezuela, el llamado Convenio Integral de Cooperación Cuba-Venezuela abrió las puertas para que cubanos de inteligencia llegaran hasta a manejar áreas dentro del Ejército de Venezuela, de su economía, de su educación y de su salud. Esto último, por medio de los acuerdos relativos a las brigadas médicas cubanas. La cruenta represión de las fuerzas de inteligencia venezolanas contra los opositores al chavismo es de todos conocida.
En Argentina, el asesinato del Fiscal Alberto Nisman dejó al descubierto el uso de las fuerzas de inteligencia del gobierno Kirchner para callarlo. El Fiscal Nisman investigaba el ataque terrorista de 1994 contra el centro judío AMIA en el que fueran asesinadas 95 personas. Casualmente, los Kirschner también tenían fuertes acuerdos con Cuba, similares a los de Venezuela.
Castro identificó en sus brigadas médicas, la herramienta idónea para influir en los gobiernos de América Latina, principalmente. El 16 de octubre del 2018 el Secretario General de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro, denunció la infiltración de inteligencia cubana en el Hemisferio, y lo hizo en la sede de Naciones Unidas en Nueva York.
Dijo claramente que un joven había sido torturado por el régimen de Daniel Ortega en Nicaragua y que el jefe de torturas era un cubano. Cómo en Nicaragua, en muchos otros países.
En Chile hemos visto recientemente el fruto de la labor de los oficiales de inteligencia disfrazados algunos de médicos cubanos. Y no digamos en Perú, Bolivia y Ecuador. Lo más triste es que vemos al pueblo cubano sumido en la miseria, pero permitimos que sus opresores pasen la fórmula en nuestros propios países.
Se sabe incluso que los oficiales de inteligencia disfrazados de médicos cubanos en América Latina han ayudado a vender información a China e Irán, que ha servido para la infiltración de esos países en nuestra región.
La pregunta entonces es, si sabemos todo esto, vemos el daño que hace a nuestros países a lo largo de la región latinoamericana ¿porqué continuamos pagando a Cuba con el jugoso negocio de las brigadas médicas cubanas y demás acuerdos con el régimen castrista? #pensarnoduele #pensarnocuesta