El Consejo para la Transición Democrática en Cuba (CTDC), una organización que incluye a activistas, opositores y miembros de la sociedad civil independiente en la Isla, denunció el aumento de la represión en el país caribeño tras las protestas del pasado 11 de julio.
Ese organismo aseguró en un comunicado que el régimen castrista busca apagar la llama libertaria arreciando el control y las restricciones sobre la ciudadanía, una movida que incluye, además, el acoso y la persecución contra voces disidentes, muchas de ellas sometidas a procesos sumarios sin garantías judiciales ni debido proceso.
“El régimen cubano ha hecho una lectura incorrecta de las jornadas de julio. La reacción derivada, llena de pavor hacia la sociedad, le lleva a emplear la ley como castigo, no como reparación ante el delito cierto, demostrado en los tribunales y siguiendo las pautas del debido proceso. Es la tiranía en pleno esplendor tardío”, indica la declaración.
El CTDC condenó, entre otras medidas, la revocación de la libertad a José Daniel Ferrer (líder de la Unión Patriótica y del propio CTDC), así como las detenciones de otras figuras de la oposición, como Félix Navarro (líder del Partido por la Democracia Pedro Luis Boitel y Vicepresidente del CTDC), de Luis Manuel Otero (Movimiento San Isidro) y sentencia contra José Silva, Coordinador del Movimiento Opositores por una Nueva República.
“La detención de miles de ciudadanos pacíficos, ya anticipada con la detención de los manifestantes de Obispo y de Maikel Castillo, y el encarcelamiento parejo de algunos de sus líderes, nacionales o locales, es índice de la ruptura entre el gobierno y los ciudadanos, y del intento fallido y forzado de impedir la identificación entre una ciudadanía que empezó a recuperar su soberanía el 11 de julio y parte del liderazgo democrático de la nación”, sostiene el comunicado.
“Una ruptura y un intento a través del quebrantamiento del orden judicial y constitucional del país. Los manifestantes están siendo juzgados por el ejercicio del derecho a la manifestación recogido en el Artículo 56 de la Constitución, y estos líderes han sido detenidos, juzgados y encarcelados por supuestos delitos que no tuvieron la oportunidad de cometer”, agrega el texto.
El CTDC indicó además que el régimen cubano ha vuelto a fulminar cualquier atisbo de estado de derecho en Cuba con la entrada en vigor del Decreto Ley 35, una actualización del marco jurídico en materia de telecomunicaciones que, de acuerdo con la organización, “limita la libertad de expresión en Internet y, entre otras, califica las convocatorias a protestas como ciberterrorismo”.
“Esta mordaza digital viola el Artículo 54 de la misma Constitución, ley superior del Estado, y rompe el orden precario de convivencia entre sus instituciones y la ciudadanía. Una de las señas de los Estados fallidos. No obstante, la vuelta de tuerca inconstitucional sobre el activismo y sobre los derechos digitales de la ciudadanía no serán suficientes para detener el clamor de un pueblo que reclama su libertad”.
Al igual que hiciera el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH), el Consejo para la Transición Democrática en Cuba destacó que la sociedad civil independiente de la Isla requiere “del apoyo de la comunidad democrática internacional ante políticas totalitarias enquistadas, que bloquean cualquier tipo de disposición o voluntad política necesaria para reconducir una situación insostenible para la nación y sus propios gobernantes”.
“El Consejo para la Transición Democrática en Cuba quiere reiterar que es la Hora de la Solidaridad con Cuba, nombre de nuestra campaña por la liberación de todos los detenidos en las jornadas de julio y por la amnistía de los presos políticos y de conciencia”, refiere la declaración.
El CTDC adelantó que impulsará en el Parlamento Europeo la propuesta al Premio Sajarov 2022 para José Daniel Ferrer, a quien califica como un “destacado luchador por los derechos humanos”.
Al mismo tiempo, el CTDC presentará ante organismos internacionales de derechos humanos el Reporte 11jCuba, un trabajo de documentación y análisis sobre las manifestaciones populares más importantes en los últimos 62 años y sobre la conducta de las autoridades cubanas hacia todo el pueblo cubano.