Cuando uno es un ejecutor, pocos entienden el éxito y muchos, por envidia, castigan sus logros haciendo de las palabras, cuchillos sangrantes, algo usual en el Perú, donde el éxito se condena por envidia. Este parece ser el caso con Rafael López Aliaga que, de una vida de entrega a causas de ayuda social y desarrollo empresarial, ha pasado a ser un protagonista de la política que pareciera querer rehabilitarla y para eso ha convocado a los que él considera los mejores y también a algunos que no están muy convencidos de todas sus propuestas, pero que sin embargo comparten la ilusión de la entrega al Perú de los emprendedores.
Rafael López Aliaga está dejando de ser llamado “Porky” y se aproxima a ser reconocido mediante el voto de los ciudadanos, como el próximo presidente del Perú. Eso le causa escozor a rojos, progres y caviares que se juntan para atacarlo, enjuiciarlo y condenarlo anticipadamente en procesos írritos e insustentables.
Al mensaje de Rafael le faltaban obras y las hizo en la Municipalidad de Lima con viento en contra y con la prensa atacando día y noche sin encontrar una sola prueba de corrupción, el virus propio de las izquierdas del odio.
El escenario que nos toca es de convencer a los que van a perder su voto en candidatos y partidos que están por debajo del 1% que lo hagan mejor por Rafael López Aliaga y Renovación Popular, a fin de consolidar una buena base de parlamentarios que promuevan, sustenten, defiendan e informen sobra las acciones del próximo jefe de Estado.
En mi rol de periodista de este medio, he pedido expresar, así como otros colegas, mi intención de voto y ésta es por Rafael López Aliaga y Renovación Popular, por Luciano Revoredo y María Teresa Dulanto como Diputados y para el Senado por el Almirante José Cueto y Francisco Giampietri, peruanos de gran liderazgo, que van a darle al Congreso de la República, el rol que debería tener siempre, con leyes bien elaboradas y bien estructuradas, con fiscalizaciones efectivas y con un despliegue intenso de acercamiento a los ciudadanos y sus familias.
¡Mi voto es por el Perú, voto por Rafael López Aliaga!

