Uno espera todos los días –que trabajamos con mucho esfuerzo la mayoría de peruanos-, recibir mejores noticias en una semana llena de desconfianzas, posibles censuras, desordenadas interpelaciones que aun no se vislumbran en el vacío, declaraciones cambiantes del actual presidente si es que habla o balbucea algo, repito, algo ya usual, y todo esto en medio de una crítica situación frente a varios incendios políticos cuyas causas e impacto se irán diluyendo conforme pasen los días, para volver a esa normalidad peruana que nos hace olvidar el dolor y la indignación, porque es ajeno y no nos ha tocado recibirlos.
Sin embargo –esa es la palabra para los cinco años de gobierno en curso- nunca me imaginé escuchar a algún representante del gobierno ¿Cómo el nuevo ministro de economía? alguien desesperado en ser nombrado justamente eso que jamás sería en un gobierno de competentes y demócratas, afirmar con su tranquilidad de siempre -él tranquilo, nosotros nerviosos-, que este primer año de gobierno, es de aprendizaje. ¿Así lo anuncia? ¿Escuchamos eso?
Hasta ahora me sorprende creerlo. Es inaceptable esa expresión en alguien que ha pasado los últimos años entre una soberbia desmedida y una autosuficiencia excesiva anunciándose como el sabiondo salvador desde la orilla caviar y ahora… nos dice que va a aprender. Lo siento mucho ministro del desgobierno, el de la PUCP que hoy se ubica entre los burócratas de mayores y millonarios ingresos con nuestros impuestos. Es inadmisible que hayas dicho eso o se haya entendido eso.
Algunos puntos para comprender: Tú, no eres nuevo en estos asuntos de gobierno y Estado, tampoco es nuevo el auto victimizado ministro del interior o el de defensa –el echa culpas a otros-, tampoco lo son las ministras de la mujer o la de desarrollo e inclusión social (las únicas mujeres en un gabinete que se dice de equidad de género ¿Cuál género entonces?), menos aún el presidente y su explosiva vice presidente, muchísimo menos gran parte de los vice ministros que ustedes han designado. Todos son conspicuos dependientes del erario nacional, miembros de la planilla del Estado hace años, en gobiernos locales, en gobiernos regionales fracasados, en el gobierno nacional pululando de un lado a otro.
Entonces, para ustedes y para todos los que viven de la política, el manejo del gobierno y del Estado no requiere período de inducción, porque ustedes han participado en un proceso electoral para llegar con un gran deber, gobernar desde el primer día, no al año siguiente.
Si no se han dado cuenta, es hora que se pongan a trabajar o se larguen de una vez por todas.
Fotografía referencia, Agencia Andina