Decir cada día cuánto nos cuesta tratar de entender el despelote de indecisiones que se presentan como leyes, resoluciones ministeriales o como sea que se les nombre en el ordenamiento jurídico de la nación, es usual en la vida de los peruanos, acostumbrados al maltrato y la imposición de cualquier estupidez como decreto “supremo y total” contra el que no se puede hacer nada (y sustentado en los medios de comunicación que siguen usando al Estado como su fuente de financiamiento directo o indirecto, que no se hagan los que no saben nada y no le deben nada a quienes manejan dineros públicos).
Suspensión de clases de millones de escolares y estudiantes universitarios, liberación del trabajo formal a más de un millón de empleados públicos que gozan de sueldos mayores a los que un verdadero trabajador percibe en el sector privado (y por eso, están de viaje o en la playa, diciendo que trabajan de forma virtual, jajajajaja), “bonos” a diestra, pero sobre todo a siniestra distribución en quienes no cumplen con los requisitos de circulación legal con sus vehículos al carecer de SOAT, carecer de revisiones técnicas, carecer de licencias de conducir, carecer de cumplimiento con el pago de miles de soles en multas por diversas causas comprobadas (faltas y delitos). Pero para eso ¿congresistas como la incalificable señora Yarrow -que tanto daño le hace a Renovación Popular- miran de costado al país y gritan por dar bonos (plata del pueblo, dinero de la gente) a sus taxis y mototaxis de alquiler en las caravanas de una campaña que cada día se va de muelas, hacia abajo? ¿Así estamos, así venimos de mal?
Y de otro lado, lo que se ve: El presidente y los ministros, la casi totalidad de congresistas y lamentablemente, la gran mayoría de candidatos, son algo peor de lo peor que tenemos ahora y hasta el prófugo Cerrón podría llegar a ser presidente sin ningún problema, con lo cual, ya la mierda dejó de flotar, se ha extendido y con amplitud.
Por eso el título de mi indignada columna es: entonces ¿el Perú sigue en modo “cómo nos seguimos jodiendo” en camino a buscar algo peor? Creo que sí, vamos a lo peor, salvo que gane alguien que deje de lado compasión y compromisos, para asumir con dureza y sensatez, los destinos del país.

