El INEI Instituto Nacional de Estadística e Informática, ha realizado como es tradicional, un minucioso trabajo referido a la situación de los adultos mayores en el país. Sus resultados están contenidos en el Informe Técnico que hemos resumido, pero que entregamos en forma completa al final del presente artículo, ubicando el enlace correspondiente.
DATOS
Como resultado de los grandes cambios demográficos experimentados en las últimas décadas en el país, la estructura por edad y sexo de la población está experimentando cambios significativos. En la década de los años cincuenta, la estructura de la población peruana estaba compuesta básicamente por niños/as; así de cada 100 personas 42 eran menores de 15 años de edad; en el año 2023 son menores de 15 años, 24 de cada 100 habitantes. En este proceso de envejecimiento de la población peruana, aumenta la proporción de la población adulta mayor de 5,7% en el año 1950 a 13,6% en el año 2023. El informe técnico considera como personas adultas mayores a la población de 60 y más años de edad, en concordancia con el criterio adoptado por las Naciones Unidas.
JEFE DEL HOGAR
Del total de hogares del país, el 26,8% tiene como jefe/a de hogar a un/a adulto/a mayor; según sexo, existen más mujeres que hombres adultos/as mayores que dirigen hogares, así, del total de hogares que son conducidos por mujeres el 27,6% son adultas mayores, en el caso de los hogares con jefe hombre, el 26,3% son adultos mayores. En el área rural el 37,2% de los hogares son conducidos por mujeres adultas mayores y el 27,6% por adultos mayores, siendo la diferencia por sexo de 9,6 puntos porcentuales.
En el Área urbana, las mujeres adultas mayores jefas de hogar representan el 25,9% al igual que los hombres. En comparación a similar trimestre de 2022, el porcentaje de hogares conducidos por adultos mayores a nivel nacional aumentó en 0,7 punto porcentual, en el Área rural en 0,5 punto porcentual y en el Área urbana en 0,8 punto porcentual. Por otro lado, respecto al trimestre del año 2021, el porcentaje de hogares conducidos por una persona de 60 y más años de edad se incrementó en 1,5 puntos porcentuales; no obstante, en relación a igual trimestre de 2019, se observa una reducción de 1,3 puntos porcentuales a nivel nacional.
Del total de hogares jefaturados por adultos/as mayores, el 48,3% son hogares de tipo nuclear, es decir, están constituidos por una pareja y sus hijas e hijos o sin estas/os, el 23,0% de hogares de los adultos/as mayores son unipersonales (compuestos solo por el/la adulto/a mayor), el 22,3% de hogares son extendidos, es decir, al hogar nuclear se suman otros parientes, el 5,4% son hogares sin núcleo (conformado por un jefe/a sin cónyuge ni hijos, que vive con otras personas con las que puede o no tener relaciones de parentesco) y el 1,0% son hogares compuestos, es decir existen dentro del hogar además de los parientes, otros miembros que no son familiares. De acuerdo con el sexo, el 59,0% de los hogares jefaturados por hombres son nucleares, mientras que, los jefaturados por mujeres adultas mayores representan el 31,2%, en tanto, los hogares unipersonales con jefa mujer representan el 36,4% siendo 21,8 puntos porcentuales más que los constituidos por hombres (14,6%).
NIVEL EDUCATIVO
El 12,8% de la población adulta mayor no cuenta con un nivel educativo o solo tiene nivel inicial, el 36,6% alcanzó estudiar primaria; el 30,2% secundaria y el 20,3%, nivel superior (12,3% superior universitaria y 8,0% superior no universitaria). Existe una gran brecha entre hombres y mujeres adultos/as mayores en el nivel secundaria, donde el 24,8% de las mujeres alcanzaron este nivel de educación y los hombres en la misma situación representan el 36,3%, es decir 11,5 puntos porcentuales en desmedro de las mujeres adultas mayores; en tanto, a nivel primaria se aprecia una ligera diferencia de 0,7 punto porcentual a favor de los hombres. Sin embargo, a nivel inicial se observa una diferencia de 16,2 puntos porcentuales, siendo superior el porcentaje de mujeres al de hombres en este nivel educativo. Finalmente, en el nivel de educación superior no universitaria, la brecha es de 2,4 puntos porcentuales, donde es mayor el porcentaje de mujeres y en la educación superior universitaria la diferencia es de 6,4 puntos porcentuales, en el cual es mayor la participación de los hombres.
ANALFABETISMO
En el trimestre octubre-noviembre-diciembre 2023, el 15,0% de la población de 60 y más años de edad no sabe leer ni escribir. Esta situación es más elevada en las mujeres, el 23,1% de adultas mayores son analfabetas, siendo 17,1 puntos porcentuales más que en sus pares los hombres (6,0%). Esta situación es más notoria en el Área rural, donde el 35,5% de la población adulta mayor es analfabeta, con una incidencia del analfabetismo de 55,6% en las mujeres adultas mayores, que equivale a más de tres veces la tasa de analfabetismo de los hombres adultos mayores (14,8%). Respecto a similar trimestre de los años 2022 y 2021 la población de 60 y más años de edad del Área rural que no sabe leer ni escribir aumentó ligeramente en 0,3 y 0,6 puntos porcentuales respectivamente; mientras que, al compararlo con el mismo trimestre del 2019, se visualiza una reducción de 3,8 puntos porcentuales.
PENSION 65
En el cuarto trimestre del 2023, el 20,0% de los jefes/as de hogar adulto/a mayor declararon ser beneficiarios del programa social Pensión 65. Según sexo, este programa social alcanzó al 20,7% de las mujeres adultas mayores que conducen su hogar y al 19,6% de sus pares, los hombres. En comparación a igual trimestre de los años 2022, 2021, 2020 y 2019 aumentó el porcentaje de jefes de hogar beneficiarios del programa social Pensión 65, en 2,5, 1,3, 1,2 y 2,0 puntos porcentuales, respectivamente
EMPLEABILIDAD
Según los resultados de la Encuesta Permanente de Empleo Nacional (EPEN), en el cuarto trimestre del año 2023, el 52,7% de los/as adultos/as mayores participaron activamente en el mercado de trabajo, sea en condición de ocupada o buscando empleo activamente, siendo mayor el porcentaje de hombres (61,8%) que el de mujeres (43,8%) en 18,0 puntos porcentuales.
Según resultados de la Encuesta Permanente de Empleo Nacional (EPEN) del año 2023, en el país el 77,7% de las personas de 60 y más años de edad tenían empleo informal, es decir, con relación laboral que no está sujeta a la legislación nacional, sin cobertura de protección social, y carentes de prestaciones relacionadas con el empleo. Lo que significa que hubo una reducción de 2,7 puntos porcentuales en comparación con el año 2022, en el que la informalidad registro un 80,4%.
El empleo informal afecta más a las mujeres adultas mayores; así del total de mujeres adultas mayores ocupadas, el 80,5% tienen empleo informal y el 19,5% empleo formal. Por su parte, la PEA adulta mayor ocupada masculina, muestra una tasa de empleo informal de 75,6% y el 24,4% empleo formal. No obstante, en el año 2022 la tasa de informalidad en mujeres adultas mayores fue de 84,4% y el 15,6% de ellas registro empleo formal. En el caso de los hombres, el 77,6% registró empleo informal, mientras que, el 22,4% empleo formal.
En el cuarto trimestre del año 2023, la tasa de desempleo de la población adulta mayor se ubicó en 3,2%, manteniéndose en similar nivel, respecto a igual trimestre del año anterior. En el Área urbana, la tasa de desempleo no experimentó variación al compararlo con el trimestre octubre-noviembre-diciembre 2022, se mantuvo en 4,2% para ambos periodos.
Nota de Redacción: El Informe del INEI puede desacrgarlo en el siguiente enlace: