No existe un solo lugar en el mundo donde la izquierda del odio (o en plural, las izquierdas del odio) hayan logrado que los ciudadanos crezcan en sus potenciales económicos, educativos y de indicadores de vida en beneficio de sus familias; al contrario, en los países donde han gobernado, ya sea accediendo por la fuerza mediante revoluciones sangrientas o por los votos en elecciones no garantizadas como limpias o transparentes, los izquierdistas han logrado destruir las bases de sociedades que eran ejemplo de unidad, confluencia y destino, haciendo de las democracias, por débiles que fueran, un cadáver “irresucitable”.
Las naciones con gobiernos de izquierda son las que tienen presos políticos y carecen de partidos políticos que sean oposición. Además, carecen de medios de comunicación independientes y de oposición, porque existe un alineamiento con el discurso oficial del partido comunista (o el nombre que le pongan ahora en reemplazo). No es posible pensar y ser libres, ya que la esclavitud laboral, educativa y social está normada como reemplazo en la nueva sociedad (de los nuevos tiempos, de los nuevos hombres, del nuevo rostro del marxismo leninismo).
En nuestras sociedades, es común que la discrepancia -ahora- sea un campeonato de insultos y ofensas, donde es también frecuente que exista cierto “tribunal de la verdad” donde los medios de comunicación han formado grupos de presión para dominar continuamente el poder y tienen establecidas normas y órdenes de difusión y de censura para acallar a quien desean silenciar y para levantar propagandísticamente a sus favorecidos.
La irracionalidad es oficial y la racionalidad es un insulto, así hemos variado para que se consoliden verdades de los medios de comunicación que no son ninguna verdad, sino el atropello calificado como dominio. Estamos no en un proceso electoral nacional normal, sino en uno cuya irracionalidad va a explotar progresivamente, para volver al estado de caos continuo, sin soluciones, sin decisiones, sin rumbos estables en el tiempo. ¿Estamos en camino a otro escalón hacia abajo? Sí, eso va a ocurrir si es que las izquierdas del odio lograran posiciones de presencia y “fiel de la balanza” en el Congreso, por eso, hay que derrotar por completo a las izquierdas y de la misma manera, hay que advertir a quienes ganen -de la derecha o algo parecido- que desde el inicio deben de estar actuando, administrando, gestionando y castigando a los que se opongan a poner en orden al Perú.
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