Como señalamos hace una semana, existen tres grupos de candidatos (los que están en la parte superior sosteniéndose, el purgatorio del que depende un impulso o un error para moverse o caer, y la parte de abajo, casi condenados a la extinción), pero al margen de estos “agrupamientos” entre porcentajes cercanos, ninguno de ellos supera individualmente el 10% hasta el momento y en forma paradójica, el tercer grupo (de candidatos) no alcanza entre todos para superar esa mágica cifra del 10%, en una suerte de masiva sequedad por un discurso cargado de populismo, que está provocando un rechazo muy grande entre los ciudadanos, pero no sólo hacia ellos, sino con efecto hacia arriba, eso es lo peligroso: condenan al que debe morir por inanición, pero se contagian de esa condena hacia los demás.
Primer segmento: Ningún candidato supera el 10% y tienen todos ellos su mayor respaldo en Lima, salvo el que va cuarto (César Acuña). Los que juegan en este segmento hasta el momento son: George Forsyth (que sigue cayendo cada vez más), Keiko Fujimori, que ha logrado mantenerse por encima del 9% constante, Verónika Mendoza que en igual forma se sostiene en el mismo porcentaje de 9% y César Acuña, el último en este grupo con un 6% inamovible.
Segundo segmento: Están entre el 4 y 5%, es decir, entre superar la valla electoral y encontrar la fórmula para dar el salto hacia el primer segmento y no retroceder. En este grupo se encuentran Daniel Urresti (tan odiado como seguido por sus expresiones populistas e histriónicas), Yonny Lescano (por un efecto mediático temporal que lo ha impulsado, ante la estrepitosa caída de Julio Guzmán), Hernando De Soto (una semana intenso y aguerrido, otra semana en silencio y apagado) y el candidato de Renovación Popular, Rafael López Aliaga, que ha encontrado su discurso y su propio espacio de polarización, mucha atención.
Tercer segmento: Aquí se amontonan los partidos y los políticos desechables, rechazados y olvidados, como Guzmán, Salaverry, Beingolea, Humala y otros más que son los que rasparán entre el 0.1% y el 2.5% como máximo.
¿Y para el Congreso?
Este campo es el más inquietante: Fuerza Popular y Alianza por el Progreso se encuentran en las preferencias a nivel nacional, seguidos por Acción Popular y Juntos por el Perú. A distancia va subiendo Renovación Popular y en el límite se encuentran Podemos, Avanza País, Victoria Nacional y Somos por el Perú, con el riesgo –estas dos últimas agrupaciones- de no pasar la valla y no alcanzar un mínimo número de representante o al revés, una mezcla de cifras bastante “conmovedoras”.
Los demás, prácticamente no existen.
¿Cosas paradójicas? Una llamada de atención para los postulantes al Congreso que siguen apoyándose en la figura de sus candidatos presidenciales. Recuerden, no existe “yo le jalo votos y puedo llegar”.
Así se mueven las olas y las bolas, hasta ahora…