Me preguntan ¿Qué harías si fueras del partido aprista, para escalar posiciones, para ser visto, para generar atracción y un voto seguro en estas elecciones? Tarea muy complicada con el tiempo que queda, pero que necesita ser vista en su justa dimensión. El Apra no va a conquistar votos con propuestas, sino con pelea, dando la pelea. ¿Y contra quién tiene que dar esa pelea? Contra su enemigo natural, Alianza para el progreso (APP) el partido de César Acuña, que los fue eliminando del sólido norte, aun cuando Alan estaba en plenitud de vida.
APP y no la izquierda comunista, marxista o como quiera llamarse, es HOY el objetivo a derrotar y para eso, el Apra debe concentrarse en el norte del Perú y Lima, nada más, haciendo a cada minuto de cada día, una gran secuencia de mensajes fulminantes sobre las graves responsabilidades y atropellos que APP ha diseminado en el país. Hay que ponerse en su vereda, en sus calles, en sus mítines… “ladrillo, concreto, Búfalo Barreto”.
En el Apra lamentablemente no tienen motores de despegue, salvo que ataquen todos y por todos los medios a Acuña en una tempestad imparable. En todo caso, hay una carrocería fuerte con Mauricio Mulder, Aurelio Pastor, Del Castillo, Nidia Vílchez y gentes muy jóvenes como Renzo Ibáñez y otros buenos compañeros que tienen que usar cinco misiles “con todo”. Con todo es todos los días todos los candidatos y dirigentes, mil mensajes en redes:
“Acuña es el culpable, el Apra lo castigará”
“Acuña es inseguridad y delincuencia en Trujillo, el Apra acabará con el crimen”
“Acuña es responsable de la crisis en hospitales, el Apra te dará salud y dignidad”
“Acuña será sentenciado por el pueblo, esa es la fuerza del Apra al servicio del Perú”
Un solo objetivo puede dar 3 millones de votos, varios Senadores y Diputados que tendrán que seguir en esa acción verdaderamente revolucionaria, allí donde el Apra fue y debe volver a hacer y ser.
Recuerden la fórmula de Víctor Raúl:
“Siempre he preferido hacer a discutir. Advertiré de paso que considero inseparable -especialmente en política, tal como debemos entenderla los hombres de este siglo-, el valor conceptivo de los vocablos “hacer” y “organizar”, pues pienso que solo organizando se hace, vale decir, se crea y construye perdurablemente”
Y lo mismo con el PPC, aunque más complicado porque no tiene liderazgos nacionales, salvo algunos rostros que ha dejado de lado y apartados en el protagonismo, como por ejemplo el de Carlos Neuhaus, Lourdes Flores y no se ve más militantes con historia y carrera política. El PPC se ha juntado con “Unidad y paz” y “Peruanos unidos” que no son partidos, sino que se aprovechan de un partido y eso ha causado que gentes nuevas como Fernando Cillóniz, Javier González Olaechea, Oscar Valdéz Dancourt y otros sean apartados. ¿Por qué tan grave error? Las hipotecas hieren y postergan oportunidades, peor en política.
¿El PPC se va a extinguir totalmente este año? No, tiene todavía una esperanza en las elecciones municipales si se concentra solo en Lima y el Callao, quizás si arriesga en Arequipa, Ica, Piura e Iquitos, nada más, con un mensaje duro hacia Renovación Popular y Somos Perú, que le han quitado el espacio natural y el mensaje municipal (y eso se verá en octubre si es que presenta cuadros convocantes y rostros visibles, no de salidas cortas a un mercado por selfies, sino de llegada casa por casa a los vecinos, todos los días, a cada hora, en cada barrio).
El panorama es para militantes, no para advenedizos, tanto en el Apra como en el PPC, si quieren seguir con vida.

