Ricardo Zúñiga es un ciudadano estadounidense nacido en Honduras. A diferencia de la actual congresista Norma Torres, emigró a USA legalmente. Hijo de padre hondureño y madre estadounidense, creció en los Estados Unidos.
Si bien dijo recientemente que extraña Honduras y que los hondureños tienen “la capacidad de hablar con quien sea” con moderación, no quiso hacerlo con el gobierno actual. Es inevitable notar ese menudo detalle. El rumor en Washington es que pretenden enjuiciar al presidente Juan Orlando Hernández al dejar el poder el 15 de enero del 2022.
Posiblemente lo acusen de narcotráfico, corrupción y lavado de dinero. Es importante recordar que la responsabilidad es individual y ya tienen al hermano del Presidente. Si es o no culpable se debería ventilar en los tribunales, respetando el debido proceso en el hermano país.
Irónico que Zúñiga hace pocos años, al inicio de la Presidencia de Hernández, dijo que el gobierno de Obama trabajó muy de la mano con Hernández. Cabe recordar que también trabajó muy de cerca con el FMLN en El Salvador.
Es curioso que fuera precisamente el nieto de un férreo anti-comunista, el político hondureño Ricardo Zúñiga Augustinus, quien conjuntamente con el también diplomático estadounidense Ben Rhodes, diseñara, negociara y lograra la reanudación de relaciones entre los Estados Unidos y Cuba durante la Administración Obama-Biden. Su padre inclusive fue diplomático y militar hondureño.
Es decir, su abuelo y su padre, ambos políticos hondureños, eran anti castristas. Quizás la explicación está en que creció lejos, con su madre, que quizás no tenía las mismas ideas. Cómo condición para la apertura, porque recordemos que los estadounidenses no dan nada a cambio de nada, negoció la liberación de dos estadounidenses en cárceles cubanas, a cambio de tres terroristas cubanos que estaban en cárceles estadounidenses.
En defensa del acercamiento a Cuba, Zúñiga argumenta que ya que el embargo no ayudó a sacar a la isla del atraso general en que se encuentra, quizás la apertura si lo lograría. Los avances en Cuba durante la Administración Obama fueron cuasi invisibles. Los únicos que prosperaron fueron los Castro y los inversionistas europeos con la afluencia del turismo.
Cabe mencionar que los trabajadores en la industria turística rec Según esta publicación de Honduras Laboral (https://honduraslaboral.org/el-nieto-de-un-politiquero-hondureno-golpista-ahor) Zúñiga fue acusado por Castro de sabotear su régimen, violar su soberanía y hasta tratar de organizar una oposición política al régimen en el año 2003. Una cubana relata en ese artículo que es un hombre determinado, que de latino no tiene nada, y que no suelta presa fácilmente ya que se empeña hasta lograr su objetivo.
Viendo quienes están en los cargos más altos, salta a la vista que para trabajar tan de cerca con la Administración Biden-Harris se necesita comulgar con las ideas que propone: globalismo, aborto, diversidad de género, socialismo, mayor intervencionismo, y politización de la administración de justicia. Dudo que el señor Zúñiga sea distinto. Inclusive, en Washington se dice que es un férreo protector del cuestionado Todd Robinson, que en Guatemala tiene fama de pedófilo.
Es evidente que además de esos temas, presionen al Ministerio Público para que se saque de la manga algo que impida la ascensión de los Magistrados electos a la Corte de Constitucionalidad. Interesante que diga que viene a hablar de las causas de la imigración ilegal, mientras apoya y alaba a uno de los principales causantes de la misma: la Feci.
Muy probablemente viene con una lista de nombres, aparte de la lista Engels, de gente que viene siendo investigada desde hace algún tiempo, la mayoría, gente no burócrata ni militar (por lo que la llaman del sector empresarial), a quienes acusarán de lavado de dinero. El fin último es extraditarlos. La lista es condición para la ayuda al “sector justicia”. La responsabilidad legal es individual e intransferible, y quien haya actuado mal que la pague, pero no creo mucho en la imparcialidad de Zúñiga.
Ya vimos que Zúñiga vino además a darle su bendición al culpable de muchas violaciones de derechos humanos de Juan Francisco Sandoval, sino también a los ladrones de energía, terroristas y asesinos como Daniel Pasqual. Es más que evidente que su asesor y amigo Todd Robinson influye en su visión de Guatemala.
Los que repiten o les pagan para mantener vivo el slogan de “el pacto de corruptos”, no quieren entender que la justicia debe ser pronta y cumplida, igual para todos, imparcial, independiente y libre de presiones de ninguna índole. Quieren vivir en democracia, pero no entienden el concepto porque creen que sólo debe aplicar a ellos y a sus afines. Sostienen la negación de que en los 3 países de la región hay juristas buenos, ordenamiento jurídico decente, estructura de cortes que bajo la dirección de gente apolítica funcionarían muy bien.
El Presidente Nayib Bukele no lo recibió. Pero, veremos si el Presidente Alejandro Giammattei imita hace lo mismo que Bukele con Norma Torres, o si ambos al final rendirán pleitesía a estos funcionarios que se creen dueños y señores de nuestros países. Obviamente, mientras mantengamos la mano extendida pidiendo caridad, seguiremos siendo vistos como colonia y no como naciones independientes dignas de respeto. En cuanto a Honduras, obvio, es un espaldarazo al partido de Mel Zelaya, que también tiene nexos con el narco.
Nota de redacción: Betty Marroquín es columnista de Minuto Digital Perú y de prestigiosos medios de comunicación. El presente artículo lo público originalmente en El Siglo, Guatemala.