El candidato de la alianza electoral que conforman los grupos extremistas de las izquierdas marxistas como el Partido comunista Patria Roja, el Partido comunista peruano, el partido Fuerza ciudadana (antes denominado Fuerza social, pero a raíz de los graves delitos de varios de sus representantes como la convicta ex alcaldesa de Lima .Susana Villarán- maquilló su nombre de social a ciudadana), el Partido humanista (que tuvo a su fundador Yehude Simon en la categoría de “despojado” por Roberto Sánchez) y, el grupo violentista de Antauro Humala, que fue declarado ilegal y fue disuelto por la Corte Suprema de Justicia de la República, todos esos grupos que están relacionados en la ideología marxista leninista, en el maoísmo, en la militancia bolivariana chavista, están siendo rechazados masivamente en cada poblado, distrito, provincia y región del Perú, porque los peruanos no creen a las máscaras neo senderistas y neo emerretistas que aparentan otro rostro, sobre el que les avergüenza históricamente.
Llegar a un aeropuerto y nadie lo saluda ni reconoce a pesar de un enorme sombrero, camisa con su nombre y logo bordado y cuatro guardaespaldas que se sientan al fondo del avión mientras al candidato le compran en la primera fila su ubicación. Soledad, miradas de nadie, silencio de todos… vergüenza total.
Ninguna movilización, concentración, mitin, marcha o caravana ha logrado ser concurrida ni representativa de sectores populares. Es únicamente una foto trucada de falso apoyo ciudadano. Ni siquiera el aprovechamiento del partido extremista al colocar a su candidato en una calle que siempre está llena de vendedores ambulantes que lo rechazaron “al ritmo del Chino”, logró acercamiento de ciudadanos o un abrazo, un selfie, nada.
Pésimo candidato, pésima propuesta (en realidad, cero ideas, puro discurso de odio y slogan) y sus “técnicos” son de lo peor para el país, porque representan el resentimiento que quiere volver a nacionalizaciones y usar recursos privados como el ahorro personal y familiar, previa confiscación, en sus iniciativas populistas.
Es vergonzoso el despliegue del candidato de la violenta ultraizquierda.

