Incompetencia, corrupción y negacionismo, esa es la composición del ADN zurdo, socialista, comunista, progre, caviar, marxista de nueva composición, maoísta cartuchero de dinamita, castrista, chavista, lulista o como sea que se apoden los del miedo a la Libertad, los del odio a la Democracia; sí, esos de las izquierdas del odio, los que no saben más que gritar tonterías, acusar difamando, insultar como vocación, hablar sandeces en cuanta plataforma se van infiltrando para engañar a la ciudadanía y contaminar a la juventud con un populismo perverso.
¿Para qué están -los izquierdistas- como Diputados o Senadores? ¿Para qué han contratado a sus dos fracasados candidatos presidenciales, ese Sánchez y un tal Atencio? ¿Para seguir desacreditando las instituciones y fomentar más violencia social y política? ¿Por qué se les permite ingresar a las planillas del Congreso a seguidores fanáticos del criminal partido comunista Sendero luminoso? ¿Para destruir más al país, para generar en el poder legislativo un ambiente de contradicciones y odios que deslegitime su existencia? Eso quieren, para eso se han infiltrado en la Cámara de Diputados y de Senadores “para aniquilar desde adentro, lo que les impide el control del Estado”.
Incompetencia que no es ignorancia sino maldad; corrupción que no es acuerdos bajo la mesa, sino disparos en contra de la gobernabilidad; negacionismo de la violencia y las masacres terroristas, negacionismo de las luchas del pueblo frente a las hordas asesinas de Sendero luminoso y el MRTA, y negacionismo de nuestro Héroes para suplantarlos por sus “víctimas”.
Necesitamos elevar nuestra Fe y convicción, para construir una muralla contra las izquierdas del odio que están acechando con su promoción militante del caos y el desorden, para que el país se pierda en la peor violencia que podamos imaginar. ¿Y cómo evidenciamos todo esto? Las izquierdas del odio no han presentado ni una sola propuesta, ni una sola iniciativa que tenga sustento y proyección en beneficio del país. Solamente están en el Congreso para desmerecerlo, para que se hable mal del poder legislativo, para los ciudadanos sientan asco de esa institución que se debe rehabilitar, como hay que rehabilitar la política, los partidos, la democracia.
Necesitamos urgentemente acciones y decisiones de gran impacto, secuenciales, frecuentes, radicales. Acciones y decisiones que nos unan bajo nuestra Bandera Nacional, porque de las izquierdas del odio nunca vendrá nada positivo, solo se mueven para perjudicar al Perú, para dividir a los peruanos, para asegurar que después de una matanza entre hermanos, los instigadores dominen sobre el error fraternal.

