Las monedas son el rostro de los estados quienes las emiten. De acuerdo con este concepto, la libra esterlina debe reflejar el estado de la sexta economía mundial como lo aplicamos en nuestro articulo respecto del peso argentino[1]. En el caso de la moneda más antigua en circulación, es evidente que registrará diversos rostros, de acuerdo con su situación en la historia. Desde cansancio y angustia durante algunas aventuras imperiales, guerras o proyectos infructuosos Hasta vivaz alegría, a inicios del siglo XX, al estar presente en el 60 por ciento del comercio mundial; y porque, el costo del tiempo en el mundo lo fijaba la tasa Libor.
Sin embargo, el rostro de las últimas décadas de acuerdo con medios económicos, organismos internacionales e incluso la investigación académica, indican que sus problemas se deben a factores como: la austeridad, la crisis financiera, la pandemia y el precio de la energía. Siendo necesario explicar el porqué de síntomas como: frecuentes caídas políticas (por descoordinación entre lo fiscal y monetario), debilidad incluyendo atrofia muscular (en crecimiento económico), desorientación y visión doble (en la política monetaria y fiscal); y finalmente, disnea o falta de aire (que obliga a frecuentemente conexión al respirador del crédito).
Estos síntomas, si bien no sugieren existencia “multimorbilidad”. Que se define como la coexistencia de dos o más enfermedades crónicas, que impactan negativamente en la calidad de vida. ¿Puede estar ocurriendo ello? ¿Cuáles son los padecimientos que están presentes en la libra? ¿Son de carácter coyuntural o crónico? ¿La libra está en cáncer?
Para describir el estado de la libra esterlina, me apoyaré en la información de los últimos veinticinco años y más reciente del Fondo Monetario Internacional, del propio Banco de Inglaterra (BoE por sus siglas en ingles) y en la proyección económica y fiscal para el 2026[2], documento publicado en marzo por la Oficina de Responsabilidad Presupuestaria del Reino Unido, OBR[3] por sus siglas en inglés.
Arbitrio
El “tono saludable” se ve en el rostro. Es el tono vivaz, “rosado rozagante” que se observa en la piel de las personas quienes demuestran buen estado de salud[4]. Lo mismo ocurre en una moneda; y se refiere a la capacidad que tiene, quien la emite, de hacer frente al arbitrio o lo imprevisto. Para ello es importante recordar lo expresado por el actual primer ministro británico Kier Starmer, cuando estando en la oposición, en octubre 2022, justificó la realización de elecciones generales anticipadas diciendo: es “para que podamos presentar el caso alternativo al país. (refiriéndose a la propuesta económica) Aquella que dé, estabilidad y crecimiento, en una economía que funcione para todos, en lugar de este caos”.
Durante el presente siglo, desde la gestión del primer ministro Tony Blair, se han constituido gobierno con ocho primeros ministros en el Reino Unido. De los cuales tres, fueron laboristas, y cinco, conservadores en estos 25 años. Se registra mayor frecuencia de “caídas políticas” como el cercamiento en el tiempo entre ellas. Pasando de los cinco años para Blair y Cameron, a los 3 años de Brown, May y Johnson. Para terminar con los 45 días de Truss, menos de año y medio de Surak; y los hasta ahora, nueve meses de Kier Starmer.
Las razones de los tropiezos políticos son varias, pero todos tienen en común que: a los gobiernos de las últimas dos décadas no les alcanzó el dinero de los impuestos. Teniendo que pedir prestado de manera recurrente. Esa falta de aire o disnea es estructural porque todos los primeros ministros, desde Tony Blair, han seguido hipotecando futuras generaciones. Ha ocasionado desanimo y descontento entre los súbditos de la corona, con el agravante que la presión fiscal en el Reino Unido siguió alta.
Por otro lado, todo posible primer ministro británico conoce, que, los ingresos fiscales que dispone no son pocos. Representan, en promedio, 40 puntos del PBI. Además, que los británicos, con esfuerzo, han llegado a pagar picos del 50 por ciento cuando se les exige y explica él porque del compromiso. Sin embargo, también han sentido alivio, durante la gestión de David Camerón, cuando llegaron a pagar un mínimo de 35.66 puntos.
Pero la conducta de financiar déficit fiscal con deuda durante veinticuatro años ha ocasionado que la ratio de deuda a producto llegue 101.3% a diciembre 2025, de acuerdo con las cifras del FMI[5] y la acumulación de déficit fiscal durante el periodo 2000-2024 totalice 118.51 puntos del PBI. Resumiendo, el poder de arbitrio de la libra esterlina, léase capacidad de acción soberana ante lo imprevisto, casi se ha anulado. Producto que durante el periodo 2000-2024 el déficit fiscal promedio anual recurrente fue de 5.57%, y si excluimos los años de la crisis surprime y pandemia, el déficit fiscal anual promedio llegó al 4% de acuerdo con el UK Market Inside Reporte de JP Morgan[6].
Pero la libra esterlina ha estado en situaciones peores en su historia. ¿Que hace que el tono pálido se haya convertido en oscuro plomo? Es el crecimiento en el costo total de la deuda como proporción de los ingresos totales. De acuerdo con cifras de la OBR, durante la década entre el 2004-2014, el costo promedio de la deuda se situó en 5.2% de los ingresos fiscales. Sin embargo, para 2025-2026 ha llegado a 9% de los ingresos fiscales. Duplicar el peso de la deuda sobre los ingresos fiscales obliga, según el documento de la OBR, ha aumentar el crecimiento interno. Porque de lo contrario se proyecta que el costo de la deuda llegue a representar 3.8 puntos del PBI para 2030-31.
Señorío
El poder de una moneda proviene del liderazgo y crecimiento en su economía. En el caso de la libra esterlina, mal se hace en calificarla en decadencia por el solo hecho de haber dejado de ser moneda de reserva mundial. No olvidemos que ha logrado, junto con el “euro dólar” reposicionar a la “City de Londres” en los últimos cincuenta años.
Con esta particularidad, el Banco de Inglaterra, tiene que cuidar de una economía, que, hoy en día, está concentrada en 70% el sector servicios, como: la banca, empresas de gestión de patrimonio, empresas de seguros y las de comercio por mayor con el acento adicional que Londres es la segunda plaza financiera mundial.
Además, en las 131 páginas del documento de la OBR se precisa que, las proyecciones se realizan considerando que el actual gobierno en el Reino Unido no tiene previsto, establecer paquete de estímulo. Es decir, solo mantener la actual política fiscal, junto con una gradual y ligera relajación en la política monetaria. Concluyendo con un débil crecimiento real de 1.1% del PIB en 2026. El cual es optimista, más aún por no considerar los efectos de la guerra con Irán.
Asimismo, la OBR, en su publicación, reitera, que en las dos últimas décadas se registró débil crecimiento debido, entre otras razones, debido a baja productividad. Si bien no precisa en que sectores. Indica, además, que el Reino Unido aún no supera en términos reales los niveles prepandemia. Es decir, el crecimiento real es nulo los últimos cinco años. Las tasas medias durante el periodo previo a la suprime fue de 2.5% para luego reducirse a 1.9% entre 2012-2019 y 0.7% entre 2024 y 2025.
Con todas estas cifras podemos decir que: que la elite de servicios privados sigue siendo productiva y capaz de producir ingresos fiscales de manera estable, a pesar de registrar débil crecimiento del PBI[7]. Por lo tanto, la referencia a la baja en la productividad se tiene que atribuir a que: los diferentes gobiernos del Reino Unido han sido cada vez más improductivos o incapaces de obtener mejores resultados, incluso gastando más dinero.
La debilidad incluyendo atrofia muscular en el crecimiento se aprecia más acentuada cuando se analiza por sectores. Siendo imperioso elevar la productividad del gobierno, en una nación donde el gasto publico representa el 50.19% del PBI durante los últimos veinte años; y está plagada de prestigiosas universidades con maestrías en políticas públicas. Ello porque que no se entiende que el gasto público ocasione una producción industrial con tendencia de crecimiento débil, incluso terminando en 2025 por debajo de 2023. Además de alta volatilidad en la construcción y agricultura.
El Reino Unido -Inglaterra, Gales, Escocia e Irlanda del Norte- particularmente el sur de Inglaterra, dispone de la elite de profesionales capaces de diseñar, financiar, ejecutar y entregar la máxima rentabilidad por proyectos que alimentan la riqueza. Pero no para la gestión pública ni para salvar al planeta. En ello nunca han destacado. Como lo muestra los resultados de la alianza por Net Zero[8] constituida en Glasgow con el propósito de utilizar los activos que controlaban, por 130 Trillones de dólares, para propender a ese fin en la huella de carbón.
Sin embargo, el gasto en una política industrial verde que implementó el Reino Unido no se orientó a reindustrializar la capacidad productiva domestica ni el crecimiento, sino a reforzar el modelo financiero. El núcleo del capitalismo británico, representado por el nexo entre la City de Londres, el Banco de Inglaterra y la Tesorería. Por ello el resultado ha sido la de una financiación verde (green finance). Algo muy británico porque no alteró la raíz de la estructura económica del país emergiendo una adaptación del mismo modelo financiero de siempre revestido de lenguaje climático. Cambios para que nada cambie.
Estas acciones afectaron el costo de la energía tanto para la población, trabajadores, productores, pequeñas empresas, por el cierre de gaseo y oleoductos. A lo que se sumó limitaciones y prohibiciones de nuevas licencias de perforación petrolera. Con la obligación adicional de cargar con el costo de distribución de energía renovable no regular, como la eólica. Cuya inversión en campos eólicos en el mar del norte se añadió al costo de instalación y mantenimiento de líneas de transmisión (desde las áreas de producción) elevando el costo medio en las facturas por energía que se pagan los hogares consumidores.
Sobriedad
La desorientación y doble visión se aprecia en el análisis en la política monetaria. Porque la sobriedad y sano juicio en la libra esterlina se observa dentro de la relación entre el Banco de Inglaterra[9] y la Tesorería. Al ser ambas las instituciones responsables de su emisión, transacciones y estabilidad respecto de otras monedas. Porque toda pérdida en credibilidad ocasiona devaluación.
Para la comparación me apoyare en la fórmula de la velocidad de circulación del dinero que nos aproxima un parámetro de comparación básico y general. Porque mide el número promedio de veces que una unidad monetaria cambia de manos para adquirir bienes y servicios finales en un periodo determinado. Si consideramos la masa monetaria (M4)[10] en el año 2006 fue £1,492,705 millones equivalente a 101.0% del GDP de ese año. Mientras que en el 2025: la misma masa monetaria M4 fue £3,212,250 millones equivalente a 105.7% del GDP.
Las cifras mencionadas indican que los activos como el efectivo, depósitos a la vista, de ahorro y a plazo, más el cuasidinero bonos, letras del tesoro, pagarés y otros, no solo se triplicaron nominalmente, sino que son 4.7 puntos mayor respecto del GDP en comparación al año 2006. Junto con esta medida de saturación de liquidez esta lo reportado por el balance del Bando de Inglaterra, de acuerdo con el Weekly Report del 8 de abril de 2026, la partida “Loan to Asset Purchase Facility” aparece en £553.158 mil millones. Esa cifra indica que se mantiene entre 18-17 puntos del PBI en QE heredado dentro del balance consolidado del Banco, aunque ya bastante por debajo del pico alcanzado en 2021–2022.
El BoE explica que el total acumulado de compras de QE llegó a £895 mil millones, de los cuales £875 mil millones fueron gilts y £20 mil millones bonos corporativos. La última ampliación del QE fue anunciada en noviembre de 2020. El documento de la OBR dice que las medidas anunciadas desde presupuesto en noviembre aumentan el endeudamiento en promedio £4.3 mil millones por año desde 2026-27, incluyendo £1.4 mil millones de apoyo a autoridades locales en 2026-27. También menciona que las nuevas medidas tienen impacto económico “inmaterial” en el corto plazo.
De acuerdo con el documento de la OBR, la reducción del Asset Purchase Facility (APF) seguirá a un ritmo promedio de £65 mil millones al año estimando pérdidas que afectarán al déficit corriente por £5 mil millones al año producto de venta de activos a precio menor que su valor nominal. La previsión, que difiere con la de £100 mil millones del FMI implica vender el QE equivalente a 18 puntos del PBI que están en balance del BoE en ocho años con una pérdida acumulada estimada en £40 mil millones.
Falsa Austeridad
En palabras de la líder de la oposición Kemi Badenoch, durante la conferencia de defensa en Londres[11], expresó que en el Reino Unido “No existe austeridad alguna cuando se aumenta el gasto anualmente” […] deviniendo en un “comentador con pocas capacidades” […] como “resultado del fracaso de políticas que, por larga data han permanecido, debilitando nuestras capacidades de defensa”, por la “reducción del presupuesto en defensa anualmente todos los años sin fallar entre 1989 y 2022”. Dejando al Reino Unido atrapado en la conspiración de una estupidez porque los políticos no sustentan la necesidad de cortar gastos para financiar la defensa”.
La gran tensión del modelo británico es que siendo altamente dependiente del crédito pretendan autogobernarse. Por políticos que van al parlamento para gastar más en apoyo a sus votantes que hacer lo necesario para el buen gobierno. Querer crecer con inversión pública y reformas, en una economía de bajo crecimiento tendencial, presión sobre servicios públicos y nulo espacio fiscal. Requiere de disciplina para crear nuevo empleo productivo dentro de sus fronteras y de cumplir sus promesas de consolidación gradual del déficit.
Observaremos que recomiendan, durante las reuniones de primavera en el Fondo Monetario Internacional, para el tratamiento de la libra esterlina. Si masiva quimoterápia, acupuntura o vitaminas y descanso. Porque el QE se mantiene en el balance del BoE a través del Asset Purchase Facility (APF), tiene que enfrentar los retos que la defensa nacional demanda. Pero atendiendo para reducir las frecuentes caídas, por debilidad y atrofia muscular, desorientación y doble visión con falta de aire.
Sobre “multimorbilidad” hay indicios de reumatismo en gobierno amante de la pompa y el halago y posible degeneración macular que agudiza la negación de la realidad. Se recomiendan más estudios al respecto. Sin embargo, organismos. como el Fondo Monetario Internacional, deben indicarle no solo la necesaria consolidación fiscal, sino que el dinero invertido o gastado en las políticas implementadas no esta produciendo el crecimiento económico que garantice los ingresos tributarios para el repago de los créditos.

