¿País del perdón a los criminales que heredaron el discurso, el “pensamiento” y las acciones subversivas para que nuestra nación vuelva irremediablemente a esos tiempos violentos, pero con un nuevo formato donde la suma y multiplicación de la extorsión, sicariato, victimización, odio permanente y una narrativa de lucha inexistente se vuelven portadas diarias en los oscuros medios de comunicación cuyo financiamiento viene del narcotráfico, la minería ilegal y la conjunción de delitos como el contrabando, tala en reservas naturales, la pesca negra, cárteles del transporte y las bandas de construcción civil, entre otros delitos expandidos? ¿Se dan cuenta del espectáculo que se mueve delante del crimen político y se sienta en las Cámaras de Diputados y Senadores para legitimar el delito, legalizando su accionar? Eso ocurre, están los muertos y las familias sin sus seres queridos, es lo mismo en cada día, como durante los tiempos del terrorismo fratricida del mismo partido comunista, pero que ahora tiene otra denominación en su “partida electoral”, donde el alias comercial reemplaza el antiguo nombre de maldad.
Decirles terroristas los rostros venenosos del partido comunista Sendero luminoso o a los herederos del MRTA y repetirlo incansablemente, es una respuesta ciudadana que la izquierda quiere sancionar, como si la verdad fuera criminalizar a los subversivos y la mentira fuese santificarlos. Estamos a merced del tiempo que se acaba, porque consideran los políticos equivocados que el diálogo con las izquierdas es posible y nosotros decimos NO, jamás debemos volver a dar espacio a los que quieren matar, a los desean destruir al Perú, sean quienes sean, estén en el lugar que se encuentren, decimos NO.
Estamos perdiendo demasiado tiempo con los asesinos de la democracia, con los piratas de la Libertad; estamos extendiendo demasiado tiempo de consideración a los que deberían purgar cadena perpetua. La Democracia y la Libertad requieren ejecutar sus respuestas represivas para anular el peligro que representa el comunismo. No se puede claudicar ni cerrar los ojos un solo segundo.
Volvemos a insistir: ¿habrá un solo Congresista que pelee para proscribir al comunismo, al socialismo o como sea que ahora se llame bajo máscaras electorales?

